Ludus Blog - Todo sobre realidad virtual y formación enfocada a la capacitación

Sistema anticaídas para evitar accidentes en trabajos en altura

Escrito por Alejandro Gutierrez | 13 Jul, 2023

Los trabajos en altura implican un grave riesgo del que los trabajadores deben protegerse: las caídas. Existe un peligro inherente al ámbito de los trabajos en altura, aunque hay mecanismos y medidas específicas para prevenirlo. Una de las más importantes es el sistema anticaídas. 

En 2022, en España, hubo un total de 26.115 accidentes laborales por caídas desde altura. 775 de estas caídas fueron consideradas accidentes graves, y 73 resultaron mortales. Es fundamental el entrenamiento y el uso correcto de dispositivos como el sistema anticaídas para tratar de reducir estas cifras. 

 

Qué es un sistema anticaídas 

El sistema anticaídas es un conjunto de equipos, compatibles entre sí, pensado para lograr la parada segura de un trabajador que sufre una caída. Está formado por varios componentes, como el arnés anticaídas, los conectores o los sistemas de conexión. 

La finalidad del sistema anticaídas se consigue mediante tres objetivos: 

  • Lograr que la distancia vertical (hacia abajo) recorrida por el trabajador que cae sea la menor posible. 
  • Producir el frenado de la caída en condiciones de seguridad o perjudicando lo menos posible al empleado.  
  • Garantizar que el trabajador quede suspendido, sin caer ni sufrir daños, hasta el momento de ser rescatado.  

Un sistema anticaídas está compuesto por varios elementos. Generalmente, cuenta con un dispositivo de prensión del cuerpo y un subsistema de conexión. 

El dispositivo de prensión, que suele ser el arnés anticaídas, retiene el cuerpo del trabajador que sufre la caída. Además, garantiza que, una vez frenada, la persona quede en posición correcta.  

Los subsistemas conexión del sistema anticaídas pueden ser de varios tipos, como deslizantes o retráctiles. Permiten conectar el dispositivo de prensión (el arnés) al dispositivo de anclaje de la estructura de soporte. 

Es el subsistema de conexión del sistema anticaídas el que garantiza que la distancia vertical recorrida en la caída sea la menor posible. Además, cuenta con un absorbedor de energía, que reduce la fuerza transmitida al cuerpo del trabajador en el frenado para no provocarle lesiones. 

 
A continuación, repasaremos algunos de los componentes que forman parte del sistema anticaídas. 

Sistema anticaídas: componentes 

Arnés anticaídas 

Es un dispositivo de prensión del cuerpo, con bandas que se colocan alrededor de los hombros y de la zona de la pelvis. Su misión es sostener el cuerpo del trabajador cuando sufre la caída, y después de frenarla.  

El arnés del sistema anticaídas está diseñado para que la presión y esfuerzos ejercidos en la caída se apliquen a zonas resistentes del cuerpo. 

 

Dispositivo anticaídas deslizante 

Este subsistema de conexión se va deslizando sobre una línea de anclaje. Esta línea puede ser flexible, como un cable o una cuerda de fibras sintéticas, o rígida, como un riel. 

El dispositivo deslizante del sistema anticaídas cuenta con un bloqueo automático en caso de caída, para frenarla y disipar la energía. Este componente puede conectarse al arnés anticaídas del trabajador directamente, o con la ayuda de un elemento de amarre solidario. 
 

Dispositivo anticaídas retráctil 

El dispositivo anticaídas retráctil es otro tipo de subsistema de conexión con el que puede contar un sistema anticaídas. En este caso, el elemento de amarre (un cable, cuerda de fibras sintéticas...) va enrollado dentro de un tambor. El elemento de amarre se enrolla y desenrolla para permitir el movimiento lateral del trabajador, pero tiene un mecanismo de frenado en caso de caída. 

En el extremo libre del dispositivo retráctil hay un conector que permite engancharlo al arnés anticaídas. 

Conector  

Estos equipos metálicos permiten unir entre sí los diferentes elementos que componen el sistema anticaídas. Los conectores más comunes son los mosquetones, que necesitan de dos movimientos consecutivos y voluntarios para su apertura. 

Si quieres conocer otros equipos de protección individual (EPIs) que se utilizan para realizar trabajos en altura, descúbrelos en este enlace. 

 
Es muy importante conocer este tipo de sistemas anticaídas, y que los trabajadores reciban una formación adecuada para aprender a utilizarlos. En los últimos tiempos, una tecnología se ha incorporado a este tipo de entrenamientos, potenciando la concienciación y el realismo: la realidad virtual. 

Cómo trabajar en altura de forma segura, paso a paso

  1. Evalúa el riesgo antes de subir: Antes de iniciar cualquier trabajo en altura, realiza una evaluación del riesgo: identifica la altura de trabajo, el tipo de superficie, las condiciones meteorológicas y los posibles riesgos de caída. Si la altura supera los 2 metros, es obligatorio el uso de sistemas anticaídas según el Real Decreto 2177/2004. Nunca inicies el trabajo sin haber completado esta evaluación.
  2. Selecciona y revisa el sistema anticaídas: Elige el sistema anticaídas adecuado para el trabajo: arnés anticaídas (EN 361), cabo de anclaje doble (EN 354 + EN 355) y mosquetón (EN 362). Antes de ponértelo, inspecciona visualmente todos los componentes: costuras, hebillas, mosquetones y el cabo de anclaje.
  3. Colócate el arnés correctamente: Ponte el arnés en el suelo, nunca en altura. Introduce los brazos por los tirantes, ajusta las correas de los hombros y las perneras sin que queden ni demasiado flojas ni demasiado apretadas: debe caber un puño entre el arnés y el cuerpo. Comprueba que todas las hebillas estén correctamente abrochadas y que las puntas de las correas estén pasadas por sus presillas. El anillo dorsal de conexión debe quedar centrado entre los omóplatos.
  4. Verifica el punto de anclaje: El punto de anclaje debe estar certificado (EN 795) y ser capaz de soportar un mínimo de 10 kN (aproximadamente 1.000 kg). Comprueba que está fijado a una estructura resistente, que no presenta corrosión ni daños, y que está situado siempre por encima de la posición de trabajo para reducir la distancia de caída libre. Nunca uses como anclaje tuberías, barandillas no certificadas o estructuras de las que desconozcas la resistencia.
  5. Conecta el cabo de anclaje antes de empezar a subir: Conecta el cabo de anclaje al punto de anclaje verificado antes de empezar a subir, no una vez estés en altura. Si usas un cabo doble en Y, conecta el primer gancho antes de soltar el segundo en cada cambio de anclaje — en ningún momento debes estar desconectado del sistema. Asegúrate de que el mosquetón está correctamente cerrado y bloqueado.
  6. Mantén siempre un punto de anclaje activo durante el trabajo: Durante toda la ejecución del trabajo en altura, mantén al menos un punto de anclaje activo en todo momento. Al desplazarte o cambiar de posición, aplica la técnica de doble anclaje: conecta el nuevo punto antes de soltar el anterior. Mantén el cabo de anclaje lo más tenso posible para minimizar la distancia de caída libre en caso de accidente.
  7. Desciende con el sistema conectado: Desciende siempre con el sistema anticaídas conectado hasta que estés completamente en el suelo. Una vez finalizado el trabajo, inspecciona de nuevo el equipo antes de guardarlo. Si el sistema ha sufrido una caída — aunque sea breve —, retíralo de uso inmediatamente: los absorbedores de energía y algunos componentes no son reutilizables tras una caída. Registra el trabajo realizado y cualquier incidencia observada.

Realidad virtual en formación de trabajos en altura 

La realidad virtual recrea escenarios y situaciones del mundo real en simulaciones, en las que el usuario se sumerge con la ayuda de unas gafas. Esto permite experimentar sensaciones realistas mientras se interactúa en un entorno inmersivo. 

Aplicada a la formación en trabajos en altura, esta tecnología ofrece múltiples posibilidades. El formador puede situar al trabajador en lo alto de un edificio, para comprobar si se protege adecuadamente. El empleado puede tomar decisiones o incluso cometer errores, como no equiparse con un sistema anticaídas apropiado. 

 
Ese entrenamiento de toma de decisiones se potencia gracias al realismo de simulaciones como la de Ludus. Si un trabajador comete un error, puede llegar a sufrir un accidente virtual en primera persona, como una caída desde un séptimo piso. Estas variables refuerzan la concienciación para prestar atención, no bajar la guardia y no repetir errores en la vida real.  

Además, esta tecnología permite experimentar sensaciones como la acrofobia (conocida como ‘vértigo’), gracias a su realismo e inmersividad. Averiguar de manera sencilla si un empleado sufre de acrofobia antes de subirlo a una grúa puede ser de utilidad. 

En España, uno de cada 9 accidentes de trabajo mortales se produce por una caída desde altura. Potenciar la formación en prevención de riesgos y enseñar a los empleados a protegerse con mecanismos como el sistema anticaídas puede salvar sus vidas. 

¿Te interesa implantar la realidad virtual de Ludus en tus formaciones de seguridad y salud laboral, como Trabajos en altura? Déjanos tus datos en el siguiente enlace y nos pondremos en contacto contigo para informarte.