Tipos de formaciones que puedes dar utilizando Ludus
Selecciona

1. Entrenamiento guiado

2. Entrenamiento remoto

3. Entrenamiento autónomo

1. Entrenamientos guiados

Con el entrenamiento guiado, el especialista en PRL entrena a los trabajadores de forma presencial. En este caso, las formaciones pueden ser individuales o grupales. En las capacitaciones grupales, mientras uno de los empleados prueba la simulación, el formador comparte la imagen y el sonido en una pantalla, lo que involucra a todo el grupo.  

Estas formaciones guiadas ofrecen muchas posibilidades a los formadores, como introducir casuísticas o ‘trampas’ para que los trabajadores cometan errores. La posibilidad de equivocarse y sufrir accidentes virtuales permite a los empleados experimentar sensaciones mientras aprenden, lo que en Ludus llamamos ‘Learn by living’.  

Para realizar estas formaciones guiadas, es necesario contar con un espacio en el que preparar la simulación. El formador, después de haber recibido un entrenamiento del equipo de Formación de Ludus, será capaz de virtualizar el área elegida para correr la simulación. En caso de hacer una formación grupal, es necesario contar con una pantalla en la que proyectar lo que ve la persona que se pone las gafas.  

2. Entrenamiento remoto

El formador puede entrenar a trabajadores a distancia, sin tener que moverse a otras localizaciones. Estas formaciones remotas tienen un formato de Webinar: el formador hace la simulación con las gafas y los operarios siguen sus pasos en una pantalla.  

Al ver y oír en la pantalla lo mismo que la persona que lleva las gafas de RV, los trabajadores pueden interactuar y formar parte de la experiencia. El formador PRL, a su vez, puede explicar los procedimientos o hacer preguntas, dejando que los empleados lo dirijan a distancia y cometan errores. Esta opción es muy beneficiosa cuando el formador no puede trasladarse a determinadas localizaciones para entrenar a los empleados, y debe hacerlo a distancia.  

En el caso de estas formaciones remotas, es más sencillo elegir el espacio físico en el que se va a realizar la simulación. El formador se pone las gafas y maneja la simulación en un espacio virtualizado, compartiendo imagen y sonido de lo que experimenta. Los empleados, a su vez, deberán contar con una pantalla en la que ver y oír lo mismo que el formador, para poder tomar parte en la dinámica.  

3. Entrenamiento autónomo

Mediante esta opción, los trabajadores pueden formarse por su cuenta usando las simulaciones. Los empleados se van formando de uno en uno, completando los contenidos. Las capacitaciones autónomas suelen hacerse más con las simulaciones de procedimientos. Estas cuentan con un modo guiado que va explicando los pasos a seguir, como en el caso de Extinción de incendios

La alternativa autónoma es muy interesante para empresas que no pueden detener a un grupo grande de empleados para hacer una formación. En algunos momentos, los procesos de una planta no pueden detenerse para organizar una formación grupal, y es preferible que los trabajadores se formen de uno en uno. Así, las empresas ahorran costes en tiempo de formación

Las formaciones autónomas requieren muy pocas condiciones. En este caso, lo único que haría falta es un lugar adaptado al uso de las simulaciones, para que los empleados puedan utilizarlas. Previamente, habrá que enseñar a los trabajadores cómo colocarse las gafas y manejar la simulación, para que puedan formarse de manera autónoma.